Descripción

El lufenuron es un regulador de crecimiento de alta especificidad para control de estadios juveniles (larvas, ninfas, etc.) de insectos. Por sus características físico-químicas, puede penetrar principalmente por vía oral y, ocasionalmente, por vía dérmica. Provoca la interrupción del crecimiento al inhibir la síntesis de quitina, por acción sobre la enzima quitinasintetaza. Sobre los adultos, ejerce su efecto sobre los órganos reproductores, disminuyendo la fecundidad en las hembras. Sobre las larvas, reduce la alimentación y evita que la vieja larva se desprenda de la cutícula al momento de la muda.

Espectro de control más relevante

Sumamente eficaz para el control de estadios inmaduros de dípteros (moscas y mosquitos), sifonápteros (pulgas), lepidópteros (polillas), himenópteros (hormigas, avispas, etc) y coleópteros (escarabajos). Puede utilizarse también para el control de ninfas de hemípteros (chinches), homópteros (moscas blancas, cochinillas, etc) y Blatteridos (cucarachas)

Modo de uso

Por tratarse de un producto de baja toxicidad y bajo riesgo toxicológico, puede aplicarse en interiores y/o exteriores, en sitios convencionales o sensibles. Puede utilizarse en casas, escuelas, hospitales, restaurantes, industrias en general, instalaciones deportivas, granjas, tambos, depósitos y áreas verdes en general, barrios cerrados, plazas, campos de golf, etc. Dosis Larvas de moscas y mosquitas: 30 a 40 ml cada 5 L de agua (para 100 m2). Larvas de pulgas: 30 a 40 ml cada 5 L de agua (para 100 m2).

Recomendaciones

Utilizar agua de calidad y equipos de pulverización previa (cilindros o mochilas) o motomochilas. Pulverizar la dosis recomendada en 0,5 l de agua por metro cuadrado de superficie (5 l solución para 10 m2). Es sumamente importante que la superficie a tratar quede pulverizada homogénea y completamente. La frecuencia de los tratamientos puede variar notablemente entre distintas especies. Es fundamental conocer la biología de la especie plaga para poder realizar una segunda aplicación en la mitad del ciclo de desarrollo de los estadios juveniles. Para el control de larvas de mosquitos, debe pulverizarse en estanques, depósitos de aguas servidas, arroyos, sitios de anegamiento, receptáculos artificiales de agua, etc., con un intervalo de 2 a 4 semanas entre aplicaciones. No aplicar en agua de consumo humano. Para el control de moscas, deben pulverizarse los sitios de acumulación de materia órganica (guano de aves, cama de pollos, basura, residuos gastronómicos, etc.), semanalmente. En cualquiera de los dos casos, es sumamente importante realizar monitoreo previo a las aplicaciones. Para el control de larvas de pulga, pulverizar las zonas de descanso y tránsito de los animales, zócalos, bajomuebles y pisos, con la dosis adecuada recomendada.